Día 11– 26 Agosto 2002 (Txema)

 

Galway

Creo que Galway ha empezado a enamorarme de alguna manera, una pena que haya que irse, a pesar de que finalmente no hemos encontrado pub alguno que sirva ostras con Guiness. Parece muy claro que en esta ciudad en los pubs se bebe porque lo cierto es que no se para de beber, puede que incluso fuera imposible intentar comer algo en ellos si lo sirvieran por como están de llenos. Para comer están los mas variados y caros restaurantes, donde si sirven ostras, como en prácticamente toda irlanda.

El almuerzo es correcto, las salchichas están algo menos malas que sus antecesoras, destacar que hay fruta diponible aparte de los cereales. La Sra. Flannery nos pide información acerca de Barcelona, sobretodo de buenos restaurantes donde comer. Le facilitamos gustosamente varios restaurantes, no le podría haber preguntado o mejores personas... ¡

Salimos hacia Westport, tengo un poco de acidez debido al chile que ingerí ayer en el restaurante indio, pero estoy ilusionado por estarme adentrando en lo que creo que será una zona mas auténtica.

Westport y Achill

Llegamos a Westport en menos de 2 horas, la primera impresión es que es un pueblo encantador, parece ser que fue diseñada en su totalidad por un famoso arquitecto georgiano. Parece ser una población bastante animada, así que intentamos localizar rapidamente el B&B para dejar las maletas.

Llegamos a Emril B&B, situado en las afueras de Westport camino de Castlebar. Sus anfitriones x y x, nos reciben efusivamente, creo que son las personas más simpáticas que he conocido en mucho tiempo, realmente encantadores. Nos facilitan información acerca de la zona, y x nos promete conseguirnos un listado de las próximas carreras de caballos, ya que nos gustaría asistir a una antes de terminar nuestro viaje.

La habitación es luminosa, limpia, y muy cómoda. Recomendamos sin duda este alojamiento.

Decidimos acercarnos a la isla Achill, a unos 30 km de distancia, a la que se puede acceder en coche a través de un puente. Elegimos ese destino para intentar localizar a un productor de salmón llamado Sean Lavelle, al que vimos en un episodio de la serie documental “un salmón para Corleone”, e intentar catar su salmón.


Animación en el pub

Solo entrar a la isla nos fijamos en que había un pub llamado “ted lavelle”, pensamos que podría ser de alguien de su familia, siempre podíamos volver luego para intentar degustarlo allí o incluso preguntar, así que seguimos adelante.
Pronto nos dimos cuenta de que pasara lo que pasara con ese salmón, el trayecto había valido la pena puesto que la isla es realmente cautivadora.

Nos detuvimos en la playa x en pueblo x, desde donde hay buenas vistas de los acantilados de x. Llegados al pueblo x, siguiendo el fuerte olor de salmón ahumado desde la carretera, Llegamos a una casa que sacaba humo por una de sus chimeneas, así que entramos en el pub de enfrente. Tomamos las primeras guiness del día, el pub estaba prácticamente vacío, y la poca gente local dentro de él nos miraba con sorpresa. Cualquiera de ellos podía ser Sean Lavelle.

Al salir del pub nos dimos cuenta de que había bastantes mas chimeneas sacando humo, así que nos dirigimos al pub de la entrada de la isla con la intención de degustar el salmón. Una vez allí nos dimos cuenta de que no servían comida así que nos bebimos otra pinta de guinness. Además parece que no conocían a “Sean Lavelle”. Decidimos terminar esta caza de brujas y nos dirigimos a otro pub dentro de la isla donde si servían comida y donde fuman su propio salmón. Allí pedimos un plato de salmón y nos sirvieron unas lonchas junto con algo de ensalada por unos 12 E, lo acompañamos con otra pinta de guiness. El salmón, aunque algo escaso estaba exquisito, dejaba un sabor al final idéntico al del humo que habíamos estaba olfateando. En ese mismo pub entablamos algo de conversación con un parapléjico que bebía un “especial” (guiness con smithwick).

No satisfechos con nuestra ración de salmón nos dirijímos a un restaurante x, donde comimos 6 exquisitas ostras y otra degustación de salmón, esta vez más abundante y prácticamente tan sabroso como el anterior. Tras terminar nuestra quinta pinta de guiness decidimos dirigirnos hacia x para ver la puesta del sol.

Lo cierto es que el camino de vuelta se hizo algo largo, tuvimos que hacer alguno que otra parada en pubs de carretera para poder ir al servicio, por todos es conocido el efecto diurético de la cerveza... y aprovechando la ocasión nos bebimos alguna guiness más. En uno de los pubs establecimos conversación con una familia de Castlebar, nos aconsejaron el park hotel ¿donde parece ser que se puede acceder a sus instalaciones de masaje por unos 6 Euros?

El encanto de Westport

Llegados a Westport nos dimos cuenta de que ya había anochecido, así que decidimos acercarnos al pub que regenta Matt Molloys con el mismo nombre, famoso en irlanda por pertenecer al grupo folclórico The Chieftans. Allí tomamos otras pintas mientras en la sala posterior del establecimiento un irlandés empezó a entonar canciones. La verdad es que el recital no estuvo nada mal y pensamos que se trataba del mismo Matt Molloys, pero también es cierto que varios de los irlandeses sentados por el bar hacían caras de decir “vaya, ya esta el viejo cantando otra vez”, lo que nos pareció más entrañable aún.


Dooagh-Achill Island



Keel Beach en Achill Island

Nos dimos cuenta de que no lo era al preguntarle por su viaje a España con los Chieftans como indicaba en un póster ¡ menudo error y se trataba de un tal Mike Lavelle (vaya otro Lavelle, parece que el apellido es bastante común en esta región) Nos intentó vender una cinta y nos abandonó rápidamente para ir a hablar con otra gente.


Vendedores abstenerse

Al terminar la pinta nos dirigimos a otro pub situado al final de la calle en la plaza, Esta vez si se trataba de un pub muy antiguo y algo cutre, pero la gente que había dentro era muy muy auténtica. Creo que al salir de ese pub estábamos algo ebrios, así que decidimos volver al Matt Molloys, pero sorprendentemente todas las tiendas pubs, restaurantes, TODO estaba cerrado ya.

Pasando por delante del Matt Molloys me decidí a preguntarle a un irlandés que me crucé, me bastó con decirle “perdón...”, él me señaló un callejón adjunto al Matt Molloys y nos dirigimos juntos hacia allí. Supongo que me vió con cara de sed, o supongo que solo había una pregunta y una respuesta posible a esa hora en las calles de Westport.


A través del callejón accedimos al Matt Molloys por una puerta trasera donde nos bebimos la última pinta, el bar estaba más lleno incluso que antes. El irlandés en cuestión, llamado John, estuvo respondiéndonos con mucha paciencia multitud de preguntas sobre irlanda y sus gentes. Cuando nos echaron de este pub para cerrar, John nos condujo a otro pub cercanos al cual también accedimos por la puerta trasera, pero esta vez ya no nos quisieron servir de ninguna manera, así que nos tuvimos que ir a dormir, eran ya las 2 de la madrugada.

Acordamos con John encontrarnos a las 11 de la mañana del día siguiente para realizar una excursión al Croagh Patrick, nos comentó que si hacía un día tan claro y soleado como el de hoy la vista sería maravillosa.


Amigo John

Así que nos fuímos a dormir, creo que bastante ebrios por primera vez desde que estabamos en Irlanda, la Guiness nos subió bastante, aunque nos costara varios litros.

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