Día 13– 28 Agosto 2002 (Txema)


Hacia Sligo

Ayer fue un día duro, estuvimos bastante resacosos y con sueño durante el día, además dormimos poco, así que hoy nos sentimos algo cansados. Almorzamos tarde, y después de una despedida de nuestros anfitriones de Emril B&B, tan cordial como la bienvenida que nos ofrecieron, proseguimos nuestro viaje hacia Sligo. Estamos contentos de haber elegido Westport, es una ciudad encantadora.

Nos detenemos una playa muy bonita, aunque no tan onírica como la que estuvimos ayer, supongo que la niebla jugó un papel importante. La arena está repleta de medusas muertas, ¡qué miedo bañarse aquí! ¡ En las rocas hay diversidad de fauna, multitud de mejillones y lapas, incluso descubrimos una estrella de mar con la que jugueteamos durante un rato.Realmente, no estamos acostumbrados a estar tan en contacto con la naturaleza.

Decidimos llegarnos hasta el B&B para descargar las maletas, y una vez allí nos tumbamos un rato para recuperar fuerzas. El B&B Carbury House está realmente bien, tiene más aspecto de hotel que de B&B, aunque la recibida que nos da nuestra anfitriona es, aunque correcta algo menos cálida que las de los B&B anteriores hasta ahora. En la habitación hay un cenicero y ningún letrero de prohibido fumar, por lo que intuímos que es el primer B&B que encontramos en Irlanda donde está permitido fumar en la impecable habitación. Allí conocemos a la gata de la casa, que es bonita muy cariñosa...


Una gatita...irlandesa

El camino de Yeats


la tumba de Yeats y Sra.


Glencar Lough

Sobre las 18:00 decidimos salir a pasear por el camino de Yeats... Comenzamos por el cementerio de Drumcliff, donde está enterrado, su tumba es sencilla y elegante, en ella se lee el famoso epitafio:

Observa la vida y la muerte con frialdad, jinete, no te detengas”.

Seguimos el camino hasta Glencar Lough Waterfall, nos resulta bastante difícil encontrarla, entre la lluvia que empieza a caer y los confusos caminos irlandeses, hay momentos en que creemos tener un De jàVie y estar buscando el Johnnie's Fox de nuevo. Curiosamente, hay multitud de carteles dentro de los frondosos caminos, señalando la "Tour de Humbert", todos ellos apuntan a direcciones distintas, siguiendo la linea habitual de los duendes irlandeses.

La cascada es preciosa, Yeats solía jugar allí de pequeño y escribió algunos versos en su honor. Todo tiene un aire muy melancólico, muy íntimo.Aprovechamos para hacer un picnic y comernos el salmón que compramos en Connemara, está realmente exquisito pero acabamos algo empachados.

Antes de regresar al hotel conducimos a través de Rosses Point, la entrada de la Bahía de Sligo donde Yeats y su hermano solían jugar de pequeños. (a estas alturas, me parece un poco estúpido hacer una ruta entorno a la vida de un escritor que, seamos sinceros, no hemos leído en nuestra p*** vida) aunque la recomiendo, pues es bonita y recoge parajes bastante solitarios y dignos de ser descritos. Vamos, Sligo está clara y eternamente ligada a W. B. Yeats.

Regresamos al hotel, hoy estamos agotados, y como nuestro B&B es muy cómodo decidimos aprovecharlo para descansar y caer rendidos en la cama.

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