Día 16– 31 Agosto 2002 (María)


Una ciudad dividida

Esta mañana hemos desayunado en la cama como reyes. Nos han traído una bandeja repleta de cereales, tostadas, mermeladas y el ya un poco aburrido Irish breakfast aunque este estaba más bueno o menos grasoso. La noche pasada habíamos visto unos folletos en recpción sobre las distintas posibilidades de conocer las zonas conflictivas de Belfast, una de ellas es en Taxi y otra en unos autobuses turísticos que salen de Castle Street, en el centro.


Nuestro guía


Un bulldog caza irlandeses


La reina de los ingleses

Nos hemos decidido por el Johnston Tour bus, aunque hemos dudado un poco al ver al encargado de comentar el tour y al conductor, el primero con una pierna llena de hierros y un acento muy dificil de entender, que dado mi poco conocimiento no puedo ni debo catalogar. Ambos tenían pinta de hooligans, aunque como no está bien dejarse llevar por las apariencias, y de todas maneras han sido agradables con nosotros, hemos pagado las 9 libras por cabeza y nos hemos subido a un autocar alquilado con unos carteles de quita y pon que anunciaban la marca comercial de nuestros guías.

Exploraremos las dos calles más famosas de los conflictos, Shankill Road (protestante) y Falls Road (católica), ambas parten desde el centro y corren paralelas en los suburbios del oeste. En medio de ellas y separándolas, el muro de la paz, un muro de 3 millas de longitud parecido al que había en Berlin.


Shankill Road

Después de una vuelta por los muelles nos ha llevado a donde todo el mundo estaba deseando ir, a Shankill Road. El más emblemático barrio protestante de esta fracturada ciudad

Ha sido muy impresionante. Nos han dejado en un gran descampado cercado por un montón de casas residenciales, todo el barrio estaba plagado de banderas inglesas, los bordillos de las aceras pintados de rojo, blanco y azul, y cada una de las casas tenía murales, a cada cual más terrorífico.

Y no hablo por los del U.F.F en los que figuran personas con la cara tapada y metralletas, ni hablo por el del bulldog con camiseta inglesa persiguiendo a un pobre mono vestido de verde, ni tampoco hablo del retrato del mártir leal “Rey Rata”, que más que un mártir tiene cara de psicópata asesino de masas... no, cuando digo murales terroríficos más bien me refiero a los de Lady Di, reina de corazones o a los que figura la reina de Inglaterra con la frase “golden jubilee”... realmente horteras y desquiciados con el resto del conjunto. El ambiente se me antoja bélico, a pesar de que nuestro chófer y guía charlan amigablemente con todos los taxistas que esperan junto a sus taxis cargados de turistas esperando a que estos vacien sus carretes de fotos.

Hay unos niños jugando a la pelota, tirandola contra uno de los violentos murales, es una imagen bastante absurda por su evidente contraste. Por lo demás, Shankill Rd. parece desierta, el sentimiento que nos produce es parecido al que se tiene cuando se visita un campo de concentración.

Nos dejan pulular por la zona unos 10 minutos, aunque ninguno de los turistas se separa demasiado del autocar, quizás nos sentimos intimidados por el odio que desprenden los murales aunque sepamos que no corremos peligro... finalmente, nos subimos al autocar y seguimos la marcha.

Reiniciamos la marcha hacia el barrio católico que dista tan sólo unos pocos metros de donde hemos parado, y se halla separado por el llamado muro de la Paz, que desde el tratado de Paz firmado en 1998, permanece abierto de 10 de la mañana a 7 de la tarde, si no me equivoco con las horas.

Algunas imágenes de Shankill Road

 
 

 

Memorial Garden

Después de parar el autobús, el personaje que nos hace de guía, baja las escaleras y escupe con mucho ánimo en el suelo, no sé si es porqué estamos en territorio católico o es pura casualidad. En ese momento, aparecen unos niños corriendo que le rodean a lo que él responde agarrándolos y zarandeándoles violentamente, hasta el punto que tampoco sabemos si es en serio o en broma.

Estamos en el Memorial Garden, en Bombay Street, un monumento a todos los irlandeses católicos que han perdido la vida en los conflictos desde que empezaron. Justo detrás del muro está Shankill Road. El día que se inauguró, vinieron protestantes a boicotear el acto, lanzando piedras e insultando a los asistentes, incluso hirieron a una niña cuando una piedra la alcanzó en su cochecito.

De vuelta al autocar cogimos Falls Road y pasamos por delante del pub Red Devil, el pub católico por excelencia, que ha sido atacado más de una vez por miembros del UFF.

Sorprendidos vemos como el autocar deja Falls Road y nos lleva de regreso, decepcionados comprendemos que no nos van a llevar a inspeccionar la zona católica, entonces empezamos a atar cabos, el guía escupiendo nada más pisar suelo católico, seguramente es protestante y tiene miedo o consideran inseguro detener el autocar en zona enemiga... deberíamos haber tenido más cuidado al elegir el tour, no sé, quizás hay compañías que son neutrales...aunque seguramente la neutralidad es algo dificil en esta ciudad.

Una vez nos dejan en el punto de partida, decidimos emprender la aventura de ir caminando a Falls Road, desde luego en ninguno de nuestros libros se propone esta opción, parece ser que dan por sentado que la única manera de ir es coger un tour en taxi, aunque nos planteamos la posibilidad de que es sólo una "tourist trap" y que quizás no resulte tan peligroso ir por libre. Y que caray, después de veinte días por tierras irlandesas, nos sentimos más católicos que protestantes, así que decidimos ir a la aventura.


Memorial Garden


El pub más católico


En tierra de católicos


La entrada a Falls Road


Comenzamos a caminar desde el centro en dirección a Falls Road, por el camino vemos a tres chavales corriendo desesperadamente y despareciendo entre las calles formadas por cientos de bloques iguales. Poco después, sirenas, coches de policía en la misma dirección...seguramente exageramos, pero nos empezamos a sentir dentro de una película y la adrenalina sube y sube.

En menos de veinte minutos nos hallamos ya en la entrada del barrio verde, hay un mural de una virgen católica que señala la entrada. Insisto en la necesidad de llevar la cámara en mano para constatar nuestra condición de turistas, no estoy segura de que vamos a encontrarnos. De nuestro paseo por Falls Road, destacaría la mirada curiosa pero amigable de la gente, la impresión de "ghetto", un mundo dentro de otro. También las huellas del pasado reciente, cámaras de vigilancia en las esquinas protegidas por mallas metálicas, algún que otro camión blindado de la policia, motivos religiosos por doquier, y los habituales de cualquier ciudad atareada: trasiego de mujeres comprando en las fruterías, niños jugando, obreros trabajando...


Nos queremos hacer una foto frente a un mural que representa al barrio de Falls Road apoyando a la huelga de hambre, pero en ese preciso instante una furgoneta que reparte fruta aparca delante del mural. Cuando el hombre baja de la furgoneta y nos vé pasmados con cámara en mano, nos habla simpaticamente y reubica la furgoneta en otra parte, agradecidos, tomamos la foto mientras él se va con una sonrisa en la cara. Definitivamente, un comportamiento 100% irlandés.

También pasamos por la sede del SINN FEIN, que hoy está cerrado pues es domingo. Justo al lado hay una librería pequeña, con aire subversivo donde se pueden encontrar todo tipo de material relacionado con el IRA y el SINN FEIN, postales, libros, manuales de "recetas caseras" etc... hay una señora mayor con cara de pocos amigos detrás del mostrador que no nos presta la menor atención. De pronto, entran en la tienda un grupo de unos cinco hombres enormes, que nos miran fijamente mientras a mí se me hiela la sangre (vale... soy una acojonada, que le voy a hacer), uno de ellos me dice "sorry..." y yo le miro esperando que me haga alguna pregunta que no voy a saber responder, poco después comprendo que les estoy taponando el paso y que lo único que quieren es abrirse paso al mostrador, donde recogen algo que les da la señora y desaparecen de la tienda.

Después de fotografiar todos los murales que encontramos, empezamos a buscar un autobús de vuelta, mis pies están destrozados y han pasado ya varias horas desde que salimos del hotel, comenzamos a tener hambre.


Un rincón muy beato


La sede del Sinn Fein

Los Murales de Falls Road

Algunos de estos murales son muy bonitos, los murales de Falls Road son menos militaristas que los de Shankill, tienden a evocar el sufrimiento de los mártires católicos, hablan de la hambruna, de las huelgas de hambre, del dolor de gente humilde, condenados a luchar y a resistir eternamente al ejército colonialista. Más que de la historia de Belfast creo que hablan de la lucha que ha existido siempre desde tiempos inmemoriables entre los dos países, no olvidemos que Irlanda ha tenido que soportar contínuamente las invasiones de las hordas del ejército británico y ha vivido siempre subyugada bajo el dominio inglés. Al fin y al cabo, es la ley del más fuerte.


Recordando a las mujeres

A los que murieron en
la huelga de hambre

A Bobby Sands, republicano,
revolucionario, poeta...

Los nombres de la gente
que han perdido la vida


A los disturbios de Bombay Street


Apoyando a los hunger strikers

Las comparaciones son odiosas


Menuda excursión

Pidiendo a los ingleses libertad


Desde 1972, 70 personas asesinadas


Sin comentarios.


Una carta abierta



Más personajes de la lucha católica


Y ahora... un respiro

Antes de ir a comer ostras al Royal Crown Liquor Saloon, queremos ir a tomar una Guinness al pub más antigüo de Belfast, el White's Tavern, que está en el centro, en una bonita plaza interior. Creo que data del 1700 y algo. Con un poco de alegría en el cuerpo, entro a comprarme un vestido en unos almacenes y nos encaminamos ya hacia el Crown Liquor Saloon.

De camino hacia allí , en Great Victoria Street, oímos una música muy peculiar, como de desfile, pronto entendemos que se trata de una marcha orangista, protestante. Nos sentimos afortunados de poder asistir a ella, ha sido un bonus a nuestro tour por los conflictos.


Un desfile por sorpresa

Cuando llegamos al pub, comprobamos desilusionados que no hay ostras, asíque nos conformamos con unas cervezas y decidimos comer en el restaurante de arriba, el Flannery's, donde nos sirven un filete como una suela de zapato, a pesar de que lo hemos pedido poco pasado, al reclamar la camarera nos mira realmente sorprendida pues para ella el filete está casi crudo. Claro, al ver los filetes que están comiendo en las mesas de al lado comprendemos que hay un vínculo común que unirá siempre a católicos y protestantes: el mal gusto en la mesa.

De vuelta hacia el hotel vemos una película sobre un jugador de póker, Matt Damon, que está bastante bien. Cuando ya estamos dormidos me despiertan voces en la calle, me asomo y creo estar dentro de una película, abajo, en el callejón, han puesto un cordón policial y está lleno de policias tomando huellas y mirando arriba y abajo. Hay sangre en el suelo. Se ve que poco antes ha caído un mendigo de un cuarto piso del albergue que hay al lado de nuestro hotel. Un final agrio para un día tan lleno de experiencias como el que hemos vivido.

 

 

Direcciones de interés:

Royal Crown Liquor Saloon
46 Great Victoria St, Belfast
http://www.belfasttelegraph.co.uk/crown/

White's Tavern
Winecelar entry, Barrio de Entries, Belfast

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