Y hoy... Relax
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Almorzamos a las 10H30 casi fuera de horario.
Otra cosa que se agradece de este B&B es que se puede
almorzar de 8h30 a 10h30 sin tener que confirmar de antemano
la hora, disponen de un enorme comedor y el servicio es impecable.
El almuerzo es notablemente mejor que la media a la que estamos
acostumbrados.
Ayer por la noche nos dimos cuenta de que deberíamos
de estar durmiendo en Killybegs, puesto que
en Bunbeg solo habíamos hecho planes para una noche.
Por lo que llamamos al B&B donde nos estan esperando en
killybegs para confirmar que seguimos teniendo
la habitación disponible. No nos ponen ninguna pega
y nos dirigimos hacia allí.Nos despedimos de nuestros
amables anfitriones, y del bonito puerto que ahora nos es
tan familiar. |

Nuestra habitación |

Killybegs |
Durante el trayecto de casi dos horas disfrutamos
del paisaje a la vez que descubrimos varios pubs de carretera
con un aspecto absolutamente más tradicional y auténtico
que todos los que hemos visto hasta ahora. Llegamos a Killybegs,
nos soprende un fuerte olor a pescado, en su puerto atracados
y sobrevolados por gaviotas gran cantidad de barcos pesqueros.
Un tenderete ambulante vende pescado fresco.
Nos apresuramos a localizar y dejar las cosas en nuestro
B&B Holly Crest Lodge. Se trata de una
casa en las afueras de killibegs, en donegal
road. Son suficientemente amables y la habitación está
bastante bien, aunque la cama sigue siendo pequeña
y blanda para variar. Esta vez además es ruidosa .... |
| Decidimos acercarnos a Donegal
para realizar algunas compras ya que aún no hemos comprado
ningún regalo. Una vez allí damos un paseo,
hay bastantes tiendas de regalos donde venden diferentes objetos
de artesanía como copas de plata y de cristal de Waterford,
o una surtida variedad de articulos Guiness, como camisetas,
imanes, calzoncillos ... realmente parece ser lo que más
abunda, parece que los Sres. Guiness se lo montan de maravilla.
Hay también joyerías donde abundan anillos y
colgantes con detalles celtas, muchos de ellos inspirados
en ilustraciones del Book of kells.
De todas formas no realizamos ninguna compra aparte de unos
vasos de pinta con propaganda de guiness que no están
mal de precio (unos 2 E cada uno) .... ya que la mayoría
de tiendas son algo caras... Damos eso sí, una vuelta
por el castillo y las urbanizaciones colindantes en un ambiente
tranquilo.
Ya de vuelta hacia Killibegs paramos en
el pueblo anterior, Bruckless. En una curva
hay una señal anunciando la venta de ostras frescas
y sweters hechos a mano, asi que descendemos por un camino
de tierra hasta una casa escondida entre unos árboles
al lado de la carretera.
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Una iglesia en Donegal |
Una vez alli nos encontramos un letrero con algo escrito como...
“ en este momento no estoy en casa , pero sirvete las
ostras que quieras y deja 7 E por cada docena en la hucha “
... no tenemos realmente intencion de comer ostras aquí,
no tenemos ni limón ni nada para abrirlas... pero me dirijo
hacia la caja para echarles un vistazo, y en ese momento llega el
propietario de la casa en coche, así que empezamos a hablar
y me quedo finalmente sin ver que aspecto tienen. El vendedor nos
invita a pasar más tarde, parece que con este sistema de
distribución es posible tener abierto 24 H ...

Un rincón en Donegal |
Nos dirigimos otra vez por la carretera a buscar
un pub, creo que necesitamos unas cuantas cervezas antes de
deleitarnos con las ostras, asi que paramos en el Mary
Murrins Pub en la misma carretera.
Parece que sirven comida pero no ostras, no solo eso, le
preguntamos a la camarera por un buen sitio para comerlas,
y no no sabe decir ni uno, ni bueno ni malo ... extraño
... además no creo que sea el primero que lo pregunta.
Empezamos a sospechar que realmente los irlandeses no aprecian
en demasía los frutos del mar, lo cual nos indigna
un poco, teniendo en cuenta el entorno natural en el que nos
hallamos.
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Proseguimos nuestro camino hacia killybegs con
la esperanza de encontrar un buen restaurante. Dos personas que
parecían saber de lo que hablaban nos lo han sugerido para
comer pescado, y desde luego, que mejor lugar para comer buen pescado
y marisco que en uno de los puertos más activos de Irlanda.
| Recorremos el pueblo en busca de un lugar
donde poder comer pescado fresco, y solo encontramos el Sail
Inn, donde se puede comer entre otras cosas rodaballo,
lástima que tampoco sirvan ostras. Curiosamente tenemos
la oportunidad de conversar con la chef de fuerte acento francés
cuando nos encuentra mirando el menu en la calle ... y bueno,
nos confirma que lo vamos a tener difícil, hablamos
de la dificultad de comer bien en Irlanda, aunque nos ofrece
la posibilidad de prepararnos el pescado que escojamos "a
la mediterranea", salteado con ajo y perejil y sin salsas
estrambóticas.
El Sail Inn quizás sea el sitio para comer pescado
pero es bastante caro, así que lo descartamos aunque
de todas formas nos tomamos unas Guiness en su bar.
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Una pescadería en Killybegs |
Seguimos mirando y nos tropezamos en la misma calle principal con
el Kitty Kellys, donde es posible comer ostras
gratinadas con queso y bacon. Evidentemente huímos despavoridos,
y decidimos enfadados salir de Killybegs a buscar
algo decente con el coche. Nos dirigimos por la carretera que lleva
a Slieve League, empieza a ser tarde... y decidimos
parar en el primer restaurante que encontremos. La suerte no está
de nuestro lado, puesto que lo primero que encontramos es otro Kitty
Kellys, así que entramos en el totalmente hambrientos.
Preguntamos si es posible tomar unas ostras gratinadas con queso
y jamón pero sin jamón, ni bacon, ni queso, y por
supuesto, sin gratinar. Nos traen unas ostras totalmente al natural,
lo cierto es que estan totalmente excelentes, por lo que repetimos
y pedimos otra docena. Al acabar con nuestras guiness nos decidimos
a pedir un vino blanco chardonnay por 16E que resulta ser chileno
y bastante peleón.
| De segundo pedimos un salmón a la plancha
que está realmente exquisito, también un seafood
platter, consistente en una degustacion de 4 pescados... buenos
pero piezas pequeñas y demasiado cocidas. De postre
pedimos un irish cofee, al fin y al cabo estamos en Irlanda
... mala idea ... viene presentado totalmente mezclado y con
una nata muy muy clara, para rematarlo no lleva apenas whisky...
así que lo devuelvo pensando que se trata de un error,
me lo devuelven diciendome que sí tenía whisky,
pero que le han puesto un poco más... vuelvo a probarlo
y la verdad es que me sabe igual, imagino que le habrán
echado 1 ml o 2 más de whiskey... ¡Diós
mío! Menudo desastre....esta basura no me vale ni de
café, puesto que está esta totalmente aguado,
de hecho puedo ver a María a través de esta
agua turbia al otro lado de la mesa, si me bebo esto saldré
corriendo al WC, y como lo sé decido que se queda alli
encima la mesa.
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¡Las encontramos! |
El dueño se defiende alegando que lo que nosotros entendemos
por Café Irlandés es un invento de los franceses,
en Irlanda nunca se han tomado el café con tres colores y
tampoco les gusta cargado. Pensamos que los irlandeses son unos
seres maravillosamente contrastados con las mejores cualidades y
también con las más absurdas.
A pesar de que la cena no ha estado mal, menos mal después
de pagar 81 E ... salimos algo disgustados y volvemos al Sail
inn dispuestos a beber para olvidar. Una vez alli conocemos
a varios pescadores como John, Pat y su mujer, incluso al dueño
del local, un francés (marido de la chef) que me ofrece una
amable disertación acerca del irish cofee en Irlanda.
Después de muchas cervezas nuestros nuevos amigos nos regalan
un concierto improvisado de canciones tradicionales como Nancy Spain,
de hecho nos repiten tres veces la misma canción, lo cual
nos hace reir mucho. Nos invitan a una jornada de pesca al día
siguiente... y tambien hay que decir que a pesar de que no lo conseguimos,
estamos mas cerca que nunca de probar el escurridizo pochin (alchol
casero de unos 80 grados, parecido al orujo).
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