Día 23– 7 Septiembre 2002 (Txema)


Clonmacnoise

Nos levantamos temprano ya que hoy hemos de hacer un largo camino hasta las afueras de Dublin, haciendo varias paradas en el camino, y queremos llegar a las 4 a Leopardstown donde se celebra una importante carrera de caballos.

Poco pasadas las 9 ya estamos en camino, decidimos bajar hasta Sligo por la costa, y de esa manera coger la Nacional que nos llevará directos hacia Dublin, pasando por el centro de Irlanda (donde no hemos estado), y pasando tambien por las ruinas de Clomacnoise.

Llegamos a las ruinas sobre las 13H, y hacemos una visita rápida de media hora por la que pagamos unos 4 E por persona. Allí se exponen al cubierto 3 impresionantes cruces celtas, hay numerosas explicaciones del significado de sus inscripciones e ilustraciones, también se puede acceder con la entrada a un video explicativo en inglés de unos 20 min. En el exterior se pueden ver las torres y las ruinas de la iglesia, junto con las réplicas de las cruces expuestas en el interior. En general salimos un poco decepcionados, hemos desviado algo nuestro camino y hemos invertido bastante tiempo en ello, y puestos a comparar nos impresionó más Glendalough.

Proseguimos el camino hacia Dublín, pasamos por Athlone en el centro exacto de Irlanda, la ciudad llena de tiendasestá muy animada, pero perdemos bastante tiempo debido al denso tráfico.

Al paso por Killbeggan nos detenemos en la Lock's destillery, la destilería de whisky más antigua de Irlanda. No hacemos el tour por la evidente falta de tiempo, pero degustamos diferentes whiskys en el bar adjunto, donde compramos varias botellas de Locke's Single Malt 8 years como souvenirs.


Lock's Destillery

Reemprendemos el trayecto hacia el sur de Dublín, dónde primero de todo queremos encontrar el B&B donde dormiremos hoy. Asi que exloramos toda la zona sur, sin mucho éxito, puesto que algunos son caros, otros extremadamente cutres, otros no ofrecen almuerzo ... de tal manera que finalmente nos hemos quedado en el Loyola B&B, donde nos enteramos de que las carreras ya han finalizado. Nos ha sabido muy mal llegar tarde a ellas ... mucho... una pena, estabamos al lado pero nos ha costado más de una hora encontrar B&B.

Esta noche vamos a cenar en el Johnie Fox para despedir nuestro viaje a Irlanda, pero hemos vuelto a despistarnos y no tenemos reserva para el espectáculo. Nos han comentado que estemos allí a las 7 por si falla alguien. Así que nos arreglamos y vamos para allá. Llegamos a las 7 en punto y el párking esta bastante lleno, la barra también está llena, pero el manager del espectáculo nos comenta que podremos entrar pero no cenar dentro, así que nos consigue una mesa rápidamente para cenar antes de las 21,30.


Comemos 9 fantásticas y fresquísimas ostras, unos excelentes mejillones, un buenísimo salmón y un tournedó de pez espada. De postre una exquisita tarta al whisky. Nos suman 20 E más por las entradas al espectáculo en la cuenta, así que pagamos unos 100 E (hay que decir que incluídas unas 7 pintas de Guiness).

Al menos la última cena ha valido la pena. No deja de ser extraño que las mejores ostras de Irlanda se coman en un restaurante tan turístico.

Entramos al espectáculo, parece que el coreógrafo es el mismo que el de Lord of the Dance, nos estamos de pie en la barra en una sala totalmente abarrotada de turistas, mientras estos terminan su cena toca un grupo folcklórico.

 


Luego empieza el espectáculo, The Hooley Nights, un total de 4 bailarinas y 1 bailarín (vaya, ¡en la foto parecen 30!). Si bien es entretenido, lo cierto es que esperabamos algo más tradicional, y nos sobra un poco el estilo New-York. Nos vamos sobre la 1 al B&B para descansar .... las camas son individuales .. pero muy cómodas lo cual se agradece.



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