Día 3 – 18 Agosto 2002 (Txema)
Newgrange
Nos levantamos tarde, ayer fue un día duro.
Tenemos la sensación de haber visto todo lo necesario acerca
de Dublín, evidentemente nos encantaría
pasar en esta ciudad unos días más, pero decidimos
visitar hoy Newgrange que se encuentra en dirección
Norte a menos de una hora y cambiar un poco de aires.
Comemos unas hamburguesas recalentadas en el microondas con patatas
(hay que decir eso si que la carne parece de calidad) y un pollo con
hot curry, realmente caliente pero nada picante. Comentar que al pedir
el café nos sirven aproximadamente medio litro , pero de un
color casi transaparente ... malo,malo,malo..., Pero no tanto como
la cuenta, francamente elevada por lo que hemos comido , aunque si
analizamos lo que realmente sucede es que nos han cobrado como es
habitual unos 12E por 3 pintas de Guinness.
Llegada al punto de partida de las excursiones
Llegamos sobre las 14,30 a la recepción, y nos colocamos
en la cola para adquirir las entradas. Antes de llegar a las taquillas
una ajetreada trabajadora de las instalaciones pasa comentando a
las personas que hacen cola que horas hay disponibles para visitar
cada monumento. Las visitas son limitadas a la gente que cabe en
un minibús a intervalos de media hora más o menos.
A nosotros nos toca el autobús de las 5,15 para NewGrange,
es la última salida,¡así que hemos llegado por
los pelos! para Knowth (uno de los conjuntos de
tumbas) conseguimos autobús para las 15:45. Las visitas duran
aproximadamente una hora asi que todo cuadrará de maravilla
y compramos las entradas al llegar a la taquilla. Los tickets para
NewGrange y Knowth para 2 personas
nos cuestan unos 17 Euros.
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Los túmulos de Knowth

Newgrange

Newgrange

Newgrange
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Aprovechamos la hora que nos queda hasta la
primera visita para ver el museo exposición. Este es
pequeño pero muy bien hecho, incluye reproducciones
a escala real de cabañas prehistoricas. También
se proyecta una película de 15 min de duración
donde se explica la importancia del sol para nuestros antiguos
y la relación de este con las construcciones funerarias
como Newgrange y Knowth.
Realizamos la primera excursión a Knowth , el autobús
nos deja en los túmulos tras un viaje de 10 min. Allí
nos recibe una guía que nos explica durante tres cuartos
de hora la historia del lugar. Al final de la visita se puede
acceder a una pequeña antesala del túmulo mayor
asi como subir al mismo y hacer las fotografias de turno.
Una vez allí otra guía nos conduce a través
de su historia hasta que finalmente accedemos a él.
Una vez dentro se nos ofrece una demostración con las
luces apagadas y mediante un foco de la manera en que entra
la luz del sol cada solsticio de invierno, para iluminar una
espiral grabada en la pared.
Es sorprendente que la luz solar que entra por la parte inferior
de la puerta y que ilumina todo el interior, lo haga solamente
un día, el 21 diciembre, llenando de luz hasta el final
del corredor de 18 metros, entrando a nivel del suelo, puesto
que el corredor hace subida y su final está al mismo
nivel que la parte superior de la entrada.
La impresión general, un lugar muy místico
de más belleza espiritual que material. Comentar que
nos ha sorprendido que a ambas instalaciones se pueda acceder
en vehículo particular si se conoce el camino puesto
que hay diversas casas al lado. Aunque los tickets solo pueden
ser adquiridos en el punto de salida de los autobuses, la
verdad es que nadie nos los solicitó en ningun momento.
Carlingford, en la península de Cooley
Como nos encontramos bastante al norte, decidimos subir un
poco más y en unos 20 minutos llegamos a Carlingford.
Es un pintoresco pueblo de pescadores en la península
de Cooley, lleno de casitas pintadas de blanco y antigüas
callejuelas medievales. El pueblo se extiende detrás
de un antiguo castillo en ruinas a orillas del mar, King John's
Castle. Carlingford es famoso sobre todo por los concursos
de ostras que se celebra en Agosto.
Así pues, parece que ha llegado la hora de la verdad,
todo apunta a que por fin conseguiremos cenar como nos merecemos.
Son las 20:00 y damos un paseo por el pueblo y por el muelle.
En este hay un restaurante, pero tiene aspecto de ser bastante
caro o incluso para socios del club marítimo, ademas
no figura la carta en la puerta, por lo que decidimos quedarnos
con la opción del pueblo.
Paseando encontramos varios pubs que sirven comida, y en
los que se puede oir musica en directo. Sin embargo nos llama
mas la atención un restaurante cercano llamado “the
oyster catcher”, en su carta figuran entre otras cosas
unos 12 platos diferentes con ostras.
Sorprendentemente muchas de ellas se presentan cocinadas
... estoy empezando a pensar que por estos lares se empeñan
en eliminar el sabor de lo auténtico con esta variedad
de salsas apestosas.
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| Entramos de todos modos, pero por desgracia
, o por suerte , han dejado de servir a las 20:00, asi que
terminamos en el restaurante del pub de la esquina, The
Carlingford Arms. Tras ojear la carta observamos
que tienen ostras y las presentan gratinadas con queso y ajo.
A pesar de el asco que produce tal combinación en nuestras
mentes nos decidimos a probarlas , pero no quedan ... ufff.
Finalmente comemos de primero una ensalada, nada del otro
mundo, y brie frito rebozado como si de un calamar a la romana
se tratara. De segundos pedimos un salmón al limón
sumergido en salsa tártara, no realmente bien cocinado,
y una trucha a la almendra, buena, fresca, aunque quizás
demasiada mantequilla. De postres nos sirven la peor tarta
que he comido nunca en estas islas, mal cortada y presentada,
absolutamente insulsa y de color casi fosforescente.
No vamos a negar que a pesar de que al caer la noche el pueblo
parece bastante animado huímos de él despavoridos.
Alguien dijo que a las personas se las conquista en la mesa....
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Knowth
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Para colmo de la desgracia nos hacen una foto volviendo por la N1
direccion Dublín a unas 100 mph, creo que
lo permitido son 70. Parece que si es cierto que hay camaras como
los letreros indican, lo que no hay en la mayoría de tramos
es iluminación.
Lo que sí hay también son letreros al inicio de cada
carretera con estadísticas de los que murieron en cada una
de ellas el pasado año. De todos modos he comprobado que
los irlandeses casi corren más en las carreteras comarcales
donde a duras penas pasan dos coches que en las autopistas. Creo
que puedo adivinar porqué.
De todos modos creo que las fotos que me puedan hacer en Irlanda
nunca me llegarán, al menos es lo que me ha pasado otras
veces en sitios como Escocia.
Así pues, como dijo Scarlett O'hara, que tenía raíces
irlandesas ... “mañana sera otro dia”
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