Día 6– 21 Agosto 2002 (María)

 

The Rock of Cashel

Nos levantamos realmente cansados, desayunamos rápido y volvemos a la cama. Gran estupidez, ya que hoy vamos a echar de menos el tiempo que gastamos en la cama. Ponemos rumbo a Cashel, en el condado de Tipperary, para visitar The Rock of Cashel, uno de los sitios arqueológicos más espectaculares de Irlanda. Fue probablemente un lugar de culto druída. Hacia el siglo IV, era el hogar de los reyes de Munster.


The Rock of Cashel

La mayor construcción de la Roca, es la estructura de la catedral de San Patricio, de estilo románico. Esta catedral fue saqueada a mediados del siglo XVI por Oliver Cromwell, uno de los mayores enemigos que ha conocido Irlanda. Él y su ejercito inglés, destruyeron y saquearon un gran número de castillos, monumentos, monasterios y pueblos enteros durante los 3 años que duró la campaña. Cashel no fue una excepción, en ese ataque murieron sus 3.000 habitantes. Cuentan que, cuando volvió a Londres, Irlanda no contaba con más de 1 millón de personas.

La vista desde la carretera nos deja maravillados, mucho más que la visita posterior al recinto, al cual se accede tras pagar una entrada de unos 5E por persona. Es impresionante la fuerza que visualmente ejerce sobre el paisaje. Uno puede imaginarse lo que sentía la gente de antaño cuando vislumbraba el monasterio por primera vez.

La fortaleza, que surge imponente de la llanura, fue símbolo del poder eclesiástico durante más de mil años.

El interior es bastante molesto, lleno de turistas maleducados que se suben a las tumbas para hacer fotos, apoyándose en los monumentos y escalando hasta las ventanas del monasterio que ya está bastante viejo como para que le den estos trotes.


El cementerio del monasterio

The Rock of Cashel


Castillo de Lismore

Después continuamos hacia Lismore a través de la R666, donde el castillo que rige el conde de Devonshire promete mucho más de lo que cumple. La entrada sólo se permite a los jardines, es excesivamente cara (4 euros cada uno) y no ofrece ni una buena vista global del castillo.

Nos sentimos bastante estafados. Como si no tuvieramos bastante, no conseguimos encontrar el camino del Blackwater Valley ni a tiros, todos los locales a los que preguntamos parecen desconocerlo, lo cual nos hace llegar a la conclusión de que los irlandeses de esta región son un poco obtusos o bien el que ha escrito la guía Peugeot se ha tomado unas cuantas Guinness de más..

Pero somos malpensados, al final hallamos la oficina de información donde nos ponen al día: el paseo que estamos buscando ha quedado encharcado por las lluvias de este mes y ya no se utiliza. Nos dan una alternativa pero la rechazamos, quedan muchas cosas por hacer y ya son las tres.

 

Cork, Cobh

No paramos de conducir hasta llegar a Cobh, pequeña ciudad portuaria en el condado de Cork donde grandes barcos hicieron historia por su trágico destino, por ejemplo, el Titanic en su última escala antes del hundimiento o el Lusitania, el barco que los alemanes bombardearon en la primera guerra mundial y que ocasionó la entrada de los americanos en la guerra. La estatua que conmemora el hundimiento del Lusitania es preciosa. La ciudad de Cobh es muy pintoresca, llena de casas de pescadores en vivos colores.

Esta localidad se asienta en una de las tres islas portuarias de Cork, que ahora están unidas por carreteras elevadas. El paseo marítimo es de estilo victoriano, y vayas donde vayas, siempre te sientes observado por la impresionante catedral neogótica de San Colman. La ciudad tiene uno de los puertos naturales más grandes del mundo, siendo uno de los puertos mercantes de donde partían los emigrantes hacia América.

Tomamos una Murphy's en una taberna, nos sentimos muy hambrientos pero decidimos apostar por una cena en Kinsale, uno de los pueblos con más fama gastronómica en Irlanda.


Cobh - Lusitania Memorial

Cobh - Lusitania Memorial

Cobh

A los emigrantes

Pero antes, tenemos que resignarnos y olvidar nuestra visita al Jameson Heritage Center, ya que aquí, en Irlanda, el tiempo vuela. En su lugar, intentaremos llegar al castillo de Blarney, sin duda, el más famoso de Irlanda.

Son casi las 6 cuando salimos rumbo a Blarney, llegamos y ... cerrado. Última admisión a las 18h30 , llegamos a las 18h35. Y nada, los empleados no se apiadan de nosotros, y por si fuera poco, desde el exterior no se ve nada. Bueno, pues para el que sea más afortunado que nosotros y pueda llegar a verlo, comentar que es famoso sobre todo por su piedra, "Blarney Stone" de la cual se dice que quién la besa dispondrá del don de la elocuencia para el resto de su vida. Para besarla, hay que encaramarse en el muro, quedando suspendido de espaldas al vacío.

Kinsale

A las 20:00 ya estamos cenando en el restaurante de Kinsale, famosa por las artes culinarias de los múltiples restaurantes y por su importante historia. No la veremos con la luz del día, pero podemos atestiguar que, como cuentan, es una ciudad preciosa.

Una lástima no haber podido tener mesa en el Max, el restaurante más famoso, en el que hay un menú por 17E muy completo, y a juzgar por la gran afluencia de público, es un sitio muy recomendable. Está lleno de gente comiendo platos con una pinta exquisita, como mejillones y salmón.

De todos modos en el Janey Restaurant nos han tratado bien, hemos comido una ensalada de atún fresco, salmón y pez espada, de postres fresas con pasta de queso, todo ello exquisito pero algo mas caro , unos 64 E. Acabamos con bastante prisa ya que son las nueve y media y nos esperan en el B&B donde vamos a dormir esta noche, The Shores, a dos horas de camino, en la peninsula de Dingle.


Txema, hambriento


Janey Restaurant, Kinsale

Península de Dingle, Kerry


Nuestra Habitación en The Shores

 

Después de perdernos y dar unas vueltas más de la cuenta como es habitual, llegamos al B&B sobre las doce de la noche, estamos muy preocupados por la hora que es, pero Annette nos espera sonriente y muy amable.

El lugar es de ensueño, desde luego nada que ver con el resto de Bed & Breakfasts. Una habitación espaciosa y muy bien decorada, donde hasta el más pequeño detalle está calculado a la perfección. Antes de despedirnos de nuestra anfitriona elegimos en el menú lo que desayunaremos al día siguiente, un menú bastante extenso y como ya he dicho, nada habitual en este tipo de establecimientos. Elegimos arenques ahumados para Txema y un full Irish breakfast para mí.

 

Desde luego, este sitio es totalmente recomendable, parece un hotel de varias estrellas.

Parece mentira que esta habitación nos cueste 130 euros, dos noches. Y que vistas desde la ventana. Nos vamos a dormir felices. ¿Felices? Bueno, no del todo ya que nos damos cuenta de que el cable de nuestra camara digital ha desaparecido, seguramente se habrá quedado en Kilkenny, ahora nos es imposible volcar la fotos al ordenador.

Direcciones de interés:

The Shores B&B
http://www.shores.main-page.com

Janey Mac's Restaurant
Main Street, Kinsale, Co. Cork

 

 

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