Día 7 – 22 Agosto 2002 (Txema)

 

Nos levantamos temprano dispuestos a visitar las diversas penínsulas del sudoeste, famosas por sus bellos paisajes, pero también por las aglomeraciones de autocares de turistas en las estrechas carreteras, sobre todo en el Ring Of kerry.


Castlegregory beach

El almuerzo en The Shores es simplemente excelente. De la misma forma que se estila en hoteles anglosajones de más calidad, podemos escoger arenque ahumado para almorzar en vez del típico surtido de huevo bacon y salchichas, muy bien cocinado y presentado. Además desde el soleado comedor podemos disfrutar de unas preciosas vistas sobre el atlántico.

Después de desayunar damos un agradable paseo por la playa, la tenemos a unos pocos metros del hotel, las playas irlandesas son muy diferentes a las que estamos acostumbrados, muy extensas y salvajes, para nosotros son más contemplativas que ociosas, ya que el clima es más frío y el agua no invita demasiado al baño. De todas formas, los irlandeses se bañan en ellas y en sus caras se refleja diversión y disfrute por igual. Cuestión de costumbres...

El sol brilla con más fuerza que ningún día anterior, así que salimos hacia Killorglin para empezar la ruta del anillo de Kerry. Cuando llegamos decidimos cambiar nuestra ruta para dirigirnos a la península de Beara, que parece ser igual de bella y menos turística, parece que allí se agrupa menos gente y muchos de ellos excursionistas que no se mueven mucho con el coche. Pero decidimos ser unos turistas clásicos y hacer el famoso anillo. Lo cierto es que vale la pena dedicar un día entero a cada península porque aunque hoy nos sobre tiempo es demasiada paliza de coche en un solo día.

Anillo de kerry

Lo cierto es que al empezar el anillo de Kerry no vemos demasiado movimiento, así que decidimos seguir adelante. Sí es cierto que pasamos un par de pubs con los parkings repletos de autocares, pero el tráfico es en todo momento bastante fluído.

El primer punto de parada es la playa de Rossbeigh, una playa larguísima de unos 5 Km., que encara el oeste de la bahía de Dingle. Pasamos de largo Cahersiveen, y también los ferrys que van a las islas Skellig. Una pena, ya vemos que estamos haciendo el burro y que el anillo de Kerry bien merece dedicarle unos días explorándolo poco a poco.


Ring of Kerry-Rossbeigh beach

Ring of Kerry-The Glen


Ring of Kerry-Ballinskelligs beach


Ring of Kerry-Caragh Lake


Desde el paso de Coomanaspig

Las Skellig desde The Glen

Tomamos la panóramica carretera de Portmagee a Waterville, las vistas son maravillosas, culminando en el paso de Coomanaspig. Desde The Glen pueden observarse bien las islas Skellig. Continuamos en el coche durante un par de horas más, con una mezcla de extásis, cansancio y atolondramiento producido por el calor y el vaivén del coche, y claro está, por la belleza que nos envuelve.

Parque Nacional de Killarney

Lo que no queremos dejar pasar es el parque nacional de Killarney, así que nos dirigimos hacia alli. Solo empezar el parque nos encontramos un primer pequeño lago llamado Barfinnhy Lake, no teniamos noción de su existencia pero es un lugar tranquilo y encantador al lado de la carretera. Se puede pescar en él con una licencia incluso de un día, aunque sólo hay un pescador de caña al otro lado del lago.

Seguimos ascendiendo por al parque por la carretera serpenteante. Justo antes de descender paramos en ladies' view, una area de picnic y mirador desde donde hay las mejores vistas del Upper lake. Cerca de allí, una vez descendida la montaña paramos en el "Meeting of the waters”, lugar donde se juntan las aguas de tres lagos.


El mirador de Ladie's view


Ladies' view

Andando unos 2 km desde el parking de coches a traves de un camino que se abre paso por el bosque, se accede al punto donde se encuentran los lagos. De pronto, María se detiene en medio del frondoso bosque y me dice que no hable, que oye un sonido extraño.

Veo como su cara se va compungiendo con un gesto de terror, y entonces comprendo lo que ella está asimilando, todo el bosque es un zumbido contínuo, miremos a dónde miremos hay una cantidad increíble de abejas y demás insectos zumbones. Me suplica que volvamos (ella tiene un auténtico terror a los insectos con aguijón) pero logro convencerla y seguímos adelante, con más angustia que otra cosa. Lo cierto es que es más espectacular el camino propiamente que la reunión de aguas.

Nos dirigimos a pocos kilómetros con el coche al Torc waterfall, el parking lo identificamos rapidamente por la cantidad de coches y autobuses que hay aparcados.

Al llegar a las cataratas nos encontramos con una multitud de gente, algunos de ellos tan intrépidos como pesados, danzando entre las rocas y armando todo el barullo que pueden. En fín, el lugar pierde un poco de encanto pero ya se sabe, si no quieres gente, no viajes en agosto.

Estamos bastante cansados de conducir y empieza a ser tarde, nos damos cuenta que no hemos visto gran cosa en la peninsula de Dingle, donde curiosamente nos estamos hospedando. Así que decidimos acercarnos a su extremo en Dingle dispuestos a ver la puesta de sol desde allí.

Además, para variar, andamos buscando un pub donde parece ser que sirven buen marisco. Llegamos a Dingle después de un buen rato conduciendo por malas carreteras, bastante cansados y con mucha hambre. Conseguimos localizar el mencionado pub “Doyles”, después de preguntar a la simpática dependienta de una tienda de cuadros en la parte superior de la calle principal. Nos indica que el pub esta en la parte inferior de esa misma calle, nunca ha comido alli , nos confiesa que a los irlandeses les gusta bien poco el pescado.

Llegamos al Doyles sobre las 20:30, esta repleto de gente comiendo aparentemente exquisitos platos de marisco.


Torc Waterfall

El aspecto es lo más parecido a una mariscada en España de todo lo que hemos visto hasta ahora en Irlanda. Los precios son muy parecidos a los de nuestro pais, supongo que sin pasarse se puede comer por 30 E por persona. Su anfitrión, el sr. Sean Clusket, que no es muy simpático, está a punto de buscarnos una mesa a pesar de que está todo lleno hasta el día siguiente, pero su mujer parece no estar de acuerdo ya que debe haber llenado el cupopor esta noche, y le detiene justo cuando va a sentarnos poniendo la cruel excusa de que esa mesa la tiene ya reservada. Le suplicamos, pataleamos, pero todo es en vano, incluso le decimos que nos esperamos a que se libere una mesa, pero no hay manera.

La verdad es que después de una situación así de rara se nos han psado un poco las ganas de comer allí, aunque no el hambre. Con un poco de esfuerzo conseguimos encontrar otros restaurantes con buen aspecto, pero son pasadas las 9 y en muchos ya no nos quieren servir, asi que acabamos en el primero que nos aceptan. La verdad es que el lugar no promete mucho pero hay algunos individuos con pinta de ser del lugar comiendo algunos platos de carne con buen aspecto. Nos atrevemos con unos mejillones y unas ostras. Los mejillones son de una calidad exquisita, tanto es asi que su sabor prevalece al intento insulso de su salsa con ajo y vino que los cubre por completo con un asqueroso aspecto lechoso.

Las ostras, que son extraídas de su vivero delante nuestro, están realmente sabrosas. De segundo compartimos el cocido de carne con guiness, hay que decir que no está nada mal y la carne está realmente tierna, pero lo cierto es que nos esperabamos por los 19 E que valía un chuletón con su salsa, y lo cierto es que para dos personas fue es más una degustacion de cocido. En resumen la cena es cara y sabe a poco.

Al salir del restaurante nos dirigimos a la parte del puerto donde encontramos más restaurantes y algunos pubs con música en directo. Entramos al único donde la música no es tradicional si no una colección de hits de hace veinte años tocada por una banda de peruanos.(?¿¡) De todas formas la cerveza está buena. Por primera vez tenemos contacto con un mosquito gigante de unos 6 cm. Sorprendentey aterrador para una rata de ciudad.


De vuelta hacia nuestro B&B salimos de Dingle a través del connor pass ya que este se encuentra en una carretera pasado el puerto de montaña desde Dingle, vamos más rápido , pero la carretera es muy estrecha y parece que está muy alta, una pena que no veamos nada en la profunda oscuridad de las montañas practicamente habitadas por ovejas. (me fijo en que las ovejas también se pasan la noche cabizbajas comeindo hierba ... sorprendente)

Derrotados, nos vamos a la cama.

Direcciones de interés:

The Shores B&B
http://www.shores.main-page.com

Janey Mac's Restaurant
Main Street, Kinsale, Co. Cork

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