Día 9 – 24 Agosto 2002 (Txema)

 

Galway

Desayunamos en el B&B, y nos dirigimos directamente hacia Galway con la esperanza de localizar el cable para la cámara de una vez por todas, sino tendríamos que buscar una solución alternativa tipo comprar una cámara de esas de un solo uso, o quedarnos solo con las fotos en la mente.

La verdad es que mi primera sensación en Galway fue de decepción. Quizás me esperaba que fuera algo más pequeña, menos metropolis y más auténtica y rural. En los dibujos de los libros, Galway aparece sobre unas ostras con Guiness, la gente del sur de irlanda siempre dicen de Galway, que es maravillosa, la verdad es que es más turística que otra cosa.

Aparcamos el coche en un párking puesto que otra elección parecía bastante caótica, para aparcar en la calle había que comprar las tarjetas de aparcamiento en determinados establecimientos, y nos dispusimos a buscar el dichoso cable.

Después de preguntar en varias tiendas de ordenadores, electrodomésticos, de fotos telefónicamente y en persona sin éxito, encontramos una tienda de fotografía en el centro que vende una cámara fuji como la nuestra. El cable de de cambio lo ha de pedir y tarda una semana pero se ofrecen a vaciarnos la memoria de la maquina en un cd-rom por unos 25 E. Nos parece excesivamente caro, además llevamos el ordenador portátil encima pero sin cd, con lo que tampoco nos hace excesiva gracia borrar la memoria sin poder comprobar que la información esta en el cd y sin poder ver las fotos. Así que seguimos buscando, y desde un cybercafe localizamos otra tienda de fotografía un poco mas debajo de la otra. En ella si tienen el cable pero de casualidad, y nos cuesta 38 dolorosos E.

Aun así estamos contentos, después de todo no solo hemos encontrado el cable sino que hemos paseado por media ciudad. Ya de vuelta hacemos algunas compras en unos grandes almacenes donde los precios son sorprendentemente atractivos, tanto es así que María se lleva 2 Jerseys y yo 9 camisas.

Llegamos al Flannerys B&B situado en una tranquila calle en Salthill (barrio residencial de las afueras de Galway con un bonito paseo marítimo). El Sr. y la Sra. Flannery son los anfitriones mayores que hemos tenido. Son muy correctos en la recibida pero algo más serios que los demás. La habitación no es nada especial pero la cama es cómoda, no así el baño.

El día está nublado y hace frío, estamos un poco destemplados así que nos ponemos en la cama a descansar un poco. Nos quedamos dormidos durante tres horas.


Flannery's B&B 

La Sra. Flannery, nuestra anfitriona, nos aconseja un restaurante para cenar pescado. Literalmente, dice que es "lovely". Está muy cerca del B&B en el mismo Salthill, y relativamente escondido. Esto nos hace pensar en que puede estar bien salirse del circuito turístico.

Al llegar allí, el sitio hace realmente buen aspecto, y la gente parece ser toda de las casas residenciales de los alrededores. No nos sentamos en el comedor ya que no está permitido fumar en él, pero nos quedamos en el pub de la antesala que es muy confortable también. De primero pedimos una sopa del día y unos mejillones. La sopa está bastante bien, los mejillones, de excelente calidad como es habitual, pero la ración es realmente corta y están como gratinados con ajo, exótico pero desvirtuando totalmente el sabor del mejillón.

De segundo pedimos dos platos del día, María come un lenguado, enorme y con un aspecto impecable, pero que solo sabe a mantequilla. Yo pido una selección de pescado local, contiene una especie de pequeño lenguado, bacalao, salmón y una especie de rape. Ninguno de ellos sabe a nada que no sea mantequilla, de hecho si no fuera por su textura no sabría diferenciarlos entre ellos. A todo esto la cuenta nos deja de piedra, unos 100 E, cada plato del día 24 E. Esto ha terminado con nuestra paciencia y nos proponemos cambiar nuestros hábitos a partir de mañana, no queremos seguir equivocándonos con los restaurantes. Ya tenemos más que comprobado que lo que los irlandeses califican de "lovely" es totalmente insatisfactorio para nosotros.

 

Nos dirigimos hacia el centro para tomar unas cervezas. Todos los pubs están completamente repletos de gente, me recuerda en algo al Temple Bar de Dublín, pero con la diferencia de que aquí hay mucha más gente con sus pintas en la calle y un ambiente más distendido si cabe. Conseguimos hacernos con un rincón en el The Quays, es grande y muy especial, tiene varios níveles con arcos y escaleras, nos tomamos unas Guinness...

Bien, hora de dormir, me acuesto con mi nueva imagen metropolitana de Galway, con un centro de concurridas avenidas llenas de tiendas pubs,restaurantes,músicos y mimos callejeros, y una periferia más industrial y residencial.

Direcciones de interés:

Flannery's B&B 
http://www.flannerysbedandbreakfast.com/

The Quays
The Quays, Quay Street, Galway

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